BMW ha puesto a la venta una curiosa fórmula. Con un mismo chasis, motor y transmisión, comercializa tres motos con enfoques totalmente diferentes.
La XChallenge, dotada de suspensiones de gran recorrido, guardabarros elevado y ruedas de gran diámetro de tacos, está concebida como moto de enduro. Tiene asiento corrido y cubrecárter, asi como otros detalles típicos de esta categoría.
La versión XMoto está enfocada para un uso rápido y efectivo diario. Se puede decir que es la variante urbana, con buen radio de giro y una respuesta ágil y progresiva.
La última, la XCountry, es la más versátil, la versión “trail” que puede utilizarse para largos desplazamientos en asfalto y permite alegrías en el campo. Dispone de un asiento doble, en dos alturas. A mi parecer tiene la estética más conseguida y el mejor compromiso de utilización.
El diseño no tiene nada que ver con modelos anteriores de la marca, lo cual no creo que sea un acierto. Mirad si no la XMoto en la primera imágen y la XCountry a continuación.


No se puede negar que el aspecto es raro, y eso que ya estábamos acostumbrados, con la brutal 1.100 GS de campo.
Lo que si me parece un acierto es la mecánica que montan las tres: idéntico al de la actual F 650 GS. Es un propulsor monocilíndrico con cuatro válvulas, refrigeración líquida e inyección indirecta. Rinde en total 53 CV y la transmisión es de 5 velocidades.
Los precios van desde 8.600 a 9.200€


