Imágenes que parecen sacadas de algún videojuego o película, pero reales.
Tiene que ser impresionante ver como tu coche resbala por su propio peso y sin poder hacer nada por detenerlo. Bueno, el primer conductor parece querer “aparcar” contra la pared y quedarse clavado, no sé, se admiten sugerencias.
Es un claro ejemplo de que hay días que es imperioso quedarse en la cama y no ir a trabajar




