Todos hemos visto alguna vez una espectacular limusina. También habremos deseado viajar alguna vez en ella, tanto de chófer como en la parte de atrás, en cualquiera de sus asientos.
Para todos aquellos a los que la envidia nos corroe, el programa 5th Gear se ha encargado de demostrarnos que no siempre es bueno viajar en un vehículo de estas características, por ejemplo, si vamos a sufrir un accidente.
Y es que en cuestión de seguridad estos lujosos coches tienen muchas carencias. En caso de accidente se convierten en trampas mortales tanto para su chófer como para los ocupantes.
Para el chófer, porque el mayor peso de todo el conjunto del coche le hace ganar una inercia increíble que “empotra “literalmente la cabina del conductor. Además, y por si fuera poco, todo el “añadido” que supone la limusina suele hacerse sin demasiados miramientos en materia de seguridad, siendo totalmente rígido e indeformable, colaborando poco a disipar energía.
Para los ocupantes, porque aparte de que normalmente no llevaremos puesto el cinturón en un coche así, van unos pasajeros sentados enfrente de otros, saliendo disparados como misiles hacia las cabezas de los que están enfrente.
También el lujoso interior se convierte en metralla: televisores que salen volando (¿te imaginas que te golpee una tele de 15″ a 60 km/h?), botellas llenas, muebles con aristas más o menos peligrosas y un largo etc.
¿No se os han quitado un poco las ganas de tener una limusina? Lo cierto es que nunca he oido hablar de un accidente de limusina, pero las consecuencias tienen que ser…y no hablemos del pobre coche que embista.





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