Esta es una de esas imágenes que hace que se nos escape una sonrisilla en plan “ajo y agua”

Los cepos no distinguen de clases sociales, parece ser; yo al principio pensé que si que existía una gran permisividad con este tipo de vehículos de superlujo, pero por lo visto que en Cataluña no es así.
Aunque, si lo piensas bien, lo más probable es que este coche sea de alquiler, tipo boda, etc. y al que le toque pagar sea a un ciudadano normal y corriente que quería saber lo que se siente al viajar en una limusina. Los Mossos d’Esquadra no han actuado contra el rico, en este caso…
Vía: Diariomotor



