A Chrysler ya no le interesaba mantener la fábrica que tenía en Brasil para la fabricación de motores del Pt Cruiser y otros motores como los del Mini del grupo BMW con el que colaboraba. Con estos intereses el grupo Fiat vio una oportunidad y adquirió a buen precio esta factoría, para montar allí la línea de montaje de sus motores ecológicos.
El montante de la operación ascendió a 83 millones de euros, en esta planta el grupo Fiat planea producir motores Flexfuel y TetraFuel para los distintos modelos de las marcas del grupo. Estos motores estarán diseñados para modernizar la gama de motorizaciones del grupo, y con ello la renovación de los mismo con fines ecológicos, tendencia ineludible en la actualidad.
Via PortalAutomotriz




