
Que la industria automotriz china está creciendo a pasos agigantados ya no es novedad. Que están adoptando una política más que agresiva para llegar a los principales mercados internacionales, tampoco. Y, lamentablemente, que copien modelos de otras automotrices es moneda corriente entre las terminales orientales.
Por eso no sorprende enterarse que el modelo GWPeri de GreatWall haya sido vedado para la venta en todo el mercado europeo, por entender un juez italiano de Turín, que el modelo en cuestión es igual al Panda de Fiat. La denuncia fue hecha por la misma Fiat tanto en Italia como en China, donde el juicio aún continúa.
La sentencia dicta que la automotriz acusada deberá pagar €15.000 por el primer modelo del GWPeri que se importó a la UE. Además se la sancionará con €50.000 por cada modelo que ingrese a la comunidad a partir de la sentencia.
Teniendo en cuenta los antecedentes en este tipo de casos (BMW contra Shuang-huan; DaimlerChrysler también contra Shuan-huan) cabe preguntarse cual es el objetivo de los ejecutivos chinos a la hora de decidir el diseño de un modelo. Seguirán imitando a los ya consagrados o algún día decidirán diseñarlos ellos mismos
Via: Elmundomotor




Pingback: CochesDiarios.com » Blog Archive » Lotus Europa, un coche con diamantes