
Hace tiempo que expuse mis sospechas de que el coche eléctrico serviría de excusa para que las grandes compañías eléctricas intentasen subirnos a todos al nefasto carro de la energía nuclear.
Y ayer mis sospechas recibieron la primera confirmación tras enterarme que Renault/Nissan había firmado un acuerdo con la empresa eléctrica francesa EDF (Electricité de France) para un proyecto de introducción a gran escala de coches eléctricos e híbridos recargables en el país vecino, casualmente un líder mundial en producción de electricidad mediante energía nuclear.
Con el fin de hacernos una idea clara de la situación, transcribo un párrafo que se puede leer en la web de EDF:
Para atender la petición de sus clientes, EDF recurre a la potencia de la energía nuclear para la “base”; a la energía térmica para la “punta”; y a la flexibilidad de la hidráulica para “la base o la punta”.


