A esta altura solo queda por preguntar cual será el piso para General Motors, la cual no se había recuperado de la crisis del sector cuando estalló la crisis financiera mundial. En este contexto, si el gigante de Detroit tenía esperanzas de salir a flote, deberá nadar con todas sus fuerzas para no seguir hundiéndose.
La noticia de hoy es el cierre de dos de sus plantas en Estados Unidos. Y considerando que se trata de fábricas que se dedican exclusivamente al montaje y a la fabricación de partes para SUV´s, parece una idea muy atinada.
Una de ellas es la de Janesville, con 90 años de trabajo a sus espaldas y con 1.200 almas que harán que siga funcionando hasta enero del año próximo. Luego, a la calle.
La otra es la Grand Rapids, una estampadora de metales para todoterrenos y pick-ups en la que aún trabajan 1520 empleados. Ellos tendrán un poco más de suerte, ya que General Motors anunció que las puertas se cerrarán a finales de 2009.
Tratándose de medidas que afectan a los trabajadores, espero que estas sean las últimas chimeneas que dejen de humear.
Vía: Autoblog



