
Aunque Michelin había mostrado interés en hacerse cargo de la división de neumáticos de la empresa Continental, fuentes de la compañía francesa han afirmado que lo consideran altamente improbable.
Según declaraciones de Didier Miraton (uno de los tres gerentes actuales de Michelin) hechas en la central de Clermont-Ferrand, la unión de ambas empresas crearía un consorcio de tan grandes dimensiones que chocaría frontalmente con las leyes de libre competencia de muchos países.
Miraton también ha asegurado que Michelin se está viendo menos afectada por la crisis de la industria automovilística que otras empresas del sector.
La casa francesa obtiene más del 60% de su facturación con los neumáticos de segunda monta, un negocio que se está viendo menos afectado que el de ser proveedor de neumáticos de serie para los fabricantes de coches.



