
La actual situación económica está provocando que la mayoría de fabricantes de coches vean los salones de automóviles como una auténtica molestia que lo único que consigue es sablear sus maltrechas cuentas sin ofrecer un retorno en las ventas que merezca la pena.
Muchos fabricantes asentados en España ya han dejado entrever que “pasan” del salón de Barcelona, y al otro lado del atlántico empiezan a surgir actitudes semejantes. GM es una de las empresas con más complicaciones financieras y, alegando problemas de costes, ha anunciado que no se va a molestar en llevar ninguna “primicia” al Salón de Los Angeles que se celebrará a finales de este mes.
Más aún, ni siquiera piensan celebrar la consabida rueda de prensa habitual en este tipo de eventos. Esperemos que al menos no escatimen en azafatas, que en cada vez más ocasiones de este tipo son lo único que merece ser fotografiado.
Las únicas “novedades” que mostrarán en L.A. serán el Saab 9X Air y la versión de serie del Chevrolet Volt, modelos que ya han sido exhibidos en París y en los festejos del centenario de la compañía.


