
Lo que hasta hace unos meses eran zonas de actividad febril se han convertido en el reino de la parsimonia: en las zonas de carga y descarga de vehículos de los principales puertos marítimos del mundo la nueva consigna es la paciencia.
Miles de automóviles recién salidos de la fábrica se acumulan en los muelles de embarque a la espera de un viaje que parece no llegar: unos llegaron por barco pero nadie los espera; otros quieren hacerse a la mar, pero no tienen destino conocido.

El problema es de tal magnitud, que en muchos puertos los barcos portacoches pasan días amarrados antes de poder desembarcar su mercancía porque no hay sitio en las campas. Y algunos pueden llevar hasta 8.000 autos en sus entrañas…
Esto los convierte en los aparcamientos más caros del planeta: mantener parado uno de estos buques puede suponer unos gastos diarios de 16.000 €uros.
Vía: bild.de



Pingback: Atascos en el puerto | Viciomotor.es