
2012 es el año elegido por Daimler para iniciar la producción en serie de coches eléctricos. El honor de la primicia le corresponderá al Smart-EV, para pocos meses después ofrecer la misma propulsión en los Mercedes Clase A y B.
Los modelos de la estrella se ofrecerán con dos motorizaciones diferentes. Junto a la versión puramente eléctrica con pilas recargables a través de un enchufe, existirá otra que empleará el llamado Range Extender, esto es, un motorcito de combustión interna encargado de recargar las baterías y así solventar, en parte, el gran problema de los coches que quieran funcionar con las pilas actuales: la autonomía. En definitiva: un híbrido.
Daimler aprovechará el salón de Detroit para mostrar un primer prototipo del futuro electro-Mercedes.


