
Otro de esos fallos judiciales tan interesantes que vuelven a poner en duda la honorabilidad de ciertos vendedores de coches. Ha sido dictado en Alemania, pero no estaría mal que este tipo de resoluciones empiezen a darse en los juzgados españoles.
La demanda, interpuesta por mediación del ADAC, trataba de un vehículo de segunda mano con diez años de antigüedad. Dos meses después de la compra, un incendio en el vano motor inutilizó el vehículo. Un perito concluyó que el fuego se debió a la pérdida de combustible debido a un manguito defectuoso.
La propietaria del coche intentó devolver el vehículo a la empresa que se lo vendió, pero esta rehusó aceptarlo alegando que se trataba de un desgaste normal en un vehículo de esta edad.
El tribunal superior de Celle, sin embargo, falló a favor de la demandante al considerar que el problema del manguito (que recordemos, acabó provocando un incendio) no era achacable al desgaste normal sino atribuible a un defecto de material que daba derecho al comprador a la devolución del coche y a recuperar su dinero.
El fallo reconoce que a la hora de adquirir un vehículo de segunda mano de esa edad es lógico asumir un “desgaste normal” en muchos componentes, pero no hasta el extremo de esperar que el coche pueda salir ardiendo al arrancar el motor.
Fuente: ADAC


