
La corte de apelación de la ciudad francesa de Colmar ha ratificado un fallo judicial en primera instancia que sentenciaba al fabricante sueco Volvo a una multa de 200.000 €uros debido a un accidente en el que se constató un fallo del sistema de frenos.
El percance ocurrió hace casi una década, en 1999. Un modelo de Volvo se vió involucrado en un accidente que se saldó con la muerte de dos niños y un tercero gravemente herido. Según la opinión de los expertos que declararon en el juicio, uno de los desencadenantes del siniestro fue el servofreno, que era defectuoso.
En opinión de los jueces, la marca sueca era consciente del problema, que afectaba a más unidades del mismo modelo, pero aún así no consideró conveniente efectuar una llamada a revisión.
Vía: TF1


