
Estos días se está celebrando la Amundsen South Pole Race que conmemora, casi un siglo después, el célebre duelo que protagonizaron Amundsen y Scott por ser el primero en alcanzar el Polo Sur geográfico.
Aunque no es una carrera de vehículos a motor, sino de esquiadores tirando de sus pulkas, creo que a cualquier aficionado a los automóviles le resultará interesante por los coches de apoyo empleados en la expedición: 4 Toyota Hilux preparados por la empresa islandesa Arctic Trucks.
Arctic Trucks tiene más de dos décadas de experiencia en adaptar vehículos para poder circular por terrenos cubiertos de nieve y hielo.
En sus preparaciones destaca el uso de enormes ruedas que implican modificaciones en las suspensiones y transmisiones del vehículo.
Los Toyota Hilux que toman parte en la Amundsen South Pole Race emplean neumáticos de 44 pulgadas de diámetro que confieren a los coches un aspecto imponente.
Para hacer hueco a estos inmensos balones, ha sido necesario reconstruir toda la suspensión. Las aletas reciben unos añadidos para cubrir las gomas. Ambos ejes cuentan con diferenciales bloqueables al 100%, relaciones de cambio más cortas y una “superrreductora” que permite un avance muy lento.
Los vehículos han sido adaptados para poder arrastrar un remolque de dos toneladas de peso, y cuentan con protecciones para no caer en las grietas de hielo, depósitos de combustible de mayor capacidad, baterías más potentes, sistemas eléctricos auxiliares, equipos de calefacción y sistemas de comunicación y navegación.
Auténticos vehículos de exploración a los que no les falta ningun detalle para poder moverse por el gran continente helado.
A propósito, la semana pasada Chus Lago se convirtió en la primera española en llegar al polo sur geográfico sola y sin asistencia. Una hazaña al alcance de muy pocos.
Más información en la web internacional de Arctic Trucks. Por cierto, si alguien está interesado, tienen a la venta, por 30.000 €uros, este espectacular Toyota Land Cruiser AT 35. Lo difícil será homologarlo para poder circular con él por España, aunque más de uno hubiera dado cualquier cosa por haberlo tenido a mano el día de la gran nevada de la semana pasada.

















