He de reconocer que, a pesar de no ser una serie de excesiva calidad, estoy siguiendo la nueva temporada del Coche Fantástico. Sigue teniendo algo, aunque sólo sea que la protagoniza un coche. La gran mayoría hace tiempo que supimos que el Pontiac iba a ser sustituido por el Shelby Mustang GT500KR. Muchos no entendieron el cambio, pero no deja de ser un coche agresivo y con mucha historia, así que tampoco se le puede poner demasiadas pegas.
Pero 16 capítulos después, da la sensación que Ford está demasiado presente en la serie. KITT puede transformarse en uan F-150, una E-150 un Crown Victoria de la policía e incluso un Mustang de los años 60. No uno cualquiera, sino un ’69 Mach 1. Además de las mutaciones del protagonista, la gran mayoría de los coches que aparecen en pantalla son Ford, bien un Explorer, un Ranger, un Focus americano, un GT, Taurus, algún Lincoln e incluso un Volvo. ¿Es pura coincidencia además que el resto de coches lleven los emblemas tapados? ¿O es una campaña publicitaria a gran escala?
Lo que pasa es que esto no es ninguna novedad, puesto que también ha pasado en películas como Soy Leyenda, la última de James Bond y en Transformers, con GM en este caso. Y no es en absoluto algo que esté mal, es totalmente lícito que aprovechen ese marco incomparable que es el cine para mostrar sus productos. El problema es que lo hagan de manera tan descarada y, a veces, innecesaria para el argumento. Lo cual me hace pensar si lo deciden los guionistas o se les impone por cuestiones económicas. Y si es así, ¿se transformará el bueno de KITT en un Fiesta, ahora que planean venderlo en EE.UU.?
Aprovechando, os recomiendo visitar IMCDB, interesante web donde se recopilan los coches que salen en la tele o el cine. Ahora podrás saber que coche conducía tu actor/actriz favorito en aquella película.





