Sí, para escribir todo ese nombre en el permiso de circulación van a tener que hacerlo más grande, pero es lo que tiene ser uno de los coches más exclusivose impresionantes que se van a presentar en Ginebra. El Lambroghini Murcielago es uno de los coches más deseados del mundo, más aún lo es su versión LP640-4. Entonces, ¿que pasa con el modelo que nos presentarán? ¿Era necesario un coche aún superior? Parece que en Bolonia lo tenían muy claro. Sí.
Para empezar a entender su inteminable nombre, empezaremos por el número 670. Es la cantidad de caballos (o toros) que han conseguido exprimir del V12 6,5. Eso se traduce en 660 Nm a 6500 rpm y un 0-100 de 3,2 segundos. No apto para corazones sensibles, desde luego. Por otro lado, el sobrenombre SuperVeloce, aunque no necesite demasiado explicación significa un preparación exhaustiva del comportamiento del coche, una reducción de 100 kg de peso, una mejora de la aerodinámica y una reprogramación de la inyección. Un trabajo digno de mención, teniendo en cuenta que la base ya era un coche espectacular en cuanto a rendimiento.
Según el comunicado oficial la velocidad máxima es de 342km/h con el alerón standard pequeño. Supongo que el de las fotos es el Aeropack Wing, que “encola” los neumáticos al suelo, aunque reduce la punta a 337km/h (creo que podría soportar la perdida), pero aumenta de manera considerable el macarrismo del coche. Algo a lo que también colabora el color amarillo “Leon FR” con los detalles de fibra.
Lo realmente llamativo es la cubierta del motor, una especie de ventanas hexagonales que se asemejan a las escamas de un reptil montadas en un bonito ejercicio de diseño que además, parece ser funcional como salida de aire.
Realmente un coche espectacular, quizás demasiado, pero innegablemente chocante.





