Justo tras el anuncio del precio del Honda Insight en los EE.UU. y de su incontestable éxito en Japón, su máximo rival podría ver replanteada la tarifa de precios para su tercera generación. O al menos sacar un versión con un precio recortado, supongo que mediante la eliminación de equipamiento, ya que un motor de inferior cilindrada o diferentes prestaciones no sería una buena idea.
Actualmente el Toyota Prius se vende en Japón desde 23.600 $, mientras que el híbrido de Honda está en 18.500 $. La intención es situar al primero, al menos, por debajo de los 20.000 $ para poder contrarrestar la agresiva oferta del Insight. Esta política de precios también sería exportada a EE.UU. y, seguramente, a Europa, donde ya se han anunciado precios demoledores por parte de Honda.
La intención inicial fue continuar vendiendo la segunda generación del Prius a un precio inferior al actual, pero se acabó desestimando. Sea como sea, el beneficiado en esta guerra será el comprador, que verá como estos coches eficientes, no sólo le ayudan a ahorrar en el repostaje, sino también a la hora de la compra.




