
General Motors se encuentra actualmente testeando varias unidades de pre-producción del Chevrolet Volt. Según el cronograma programado por la compañía el modelo debería salir a la venta en noviembre de 2010. Asta aquí todo bien, sin embargo resulta extraño que la propia compañía admita que existen algunos puntos oscuros sobre el desarrollo del producto.
Sucede que General Motors presentó un informe al Tesoro Estadounidense donde se duda sobre la viabilidad a largo plazo del producto y admite que otros rivales presentan una tecnología superior y más avanzada.
A pesar de estos contratiempos, General Motors sigue proclamando al Volt como el modelo que le devolverá el prestigio a la compañía. Sin embargo es probable que cada unidad del modelo que se venda lo haga a perdida, aunque la estrategia de la empresa norteamericana sería recuperar el dinero invertido en el desarrollo del producto con la venta de modelos de próxima generación, tal cual lo ha hecho Toyota con el Prius.
Otro de los problemas que se le presentan a General Motors es que el gobierno de Barack Obama impulsa el desarrollo de tecnologías alternativas brindando préstamos a empresas como Nissan, Tesla y Ford, que podrían desarrollar una tecnología superior a la General Motors en el largo plazo.
A pesar de lo sombrío que es el panorama, estas declaraciones por parte de la compañía podría suponer una presión para el gobierno estadounidense para que brinde más fondos a la compañía, ya que desde General Motors declaro la quiebra el estado norteamericano se ha quedado con la mayor parte de la empresa.
Vía: Autocar.uk


