Aunque el título sea preocupante (hemos oído hablar de crash-test con animales, con cadáveres humanos y hasta con presos, a cambio aligerar la condena), en este caso no se utilizan a los aficionados para realizar la prueba de choque, sino que muestra el resultado de un accidente a baja velocidad cuando los ocupantes van “a otras cosas”.
Lo que representa este vídeo es una estampa habitual en épocas de celebraciones diversas. Las fiestas de la localidad, el campeonato de furgol… la velocidad de impacto son unos míseros 30 km/h, aunque la superficie es un indeformable muro, accidente poco habitual. Los resultados son catastróficos: lesiones mortales en la cabeza para el individuo que asoma por el techo solar y lesiones mortales en el pecho para el fulano que lleva medio cuerpo fuera de la ventana.
Según la prueba, lo mejor es ir sentado por fuera de la ventanilla
o conducir (aunque no lleves el cinturón de seguridad). Bueno, realmente lo mejor es tener cuidado con las celebraciones y no dejarse llevar por la emoción, al menos durante el recorrido en coche


