La seguridad en los coches ha avanzado con pasos de gigante en los últimos años, no nos cansaremos de repetirlo. El IIHS (Insurance Institute for Highway Safety) se encarga de proclamarlo a viva voz sacrificando un buen clásico en el intento.
Ya mostramos hace tiempo lo que pasa si estrellas un Renault Space última generación contra un Space de generaciónes anteriores. El caso que ahora nos llega es mucho más exagerado, estrellando coches que se llevan 50 años.
El resultado es previsible: el conductor del Chevrolet Bel Air muerto en el acto, mientras que el conductor del Chevrolet Malibú sólo sufriría heridas leves en las rodillas.
Con lo que me gustan los clásicos…me duele saber (y ver) estas cosas…
Creo que el ensayo podría haberse hecho sin destrozar esa maravilla de coche.
Vía: TallerVirtual



