Ya se han llevado a cabo varias jornadas de prueba y las posiciones están más o menos como se esperaba. Ferrari, McLaren, Mercedes y Red Bull están afinando sus monoplazas, pero a pesar de ser rápidos están más centrados en asegurar la fiabilidad en tandas largas, así que las diferencias que pueda haber entre ellos no pueden ser tomadas muy seriamente.
Respecto al resto de los equipos, Toro Rosso y Sauber están dejando muy buenas sensaciones. Los primeros evidencian la herencia de Adrian Newey y el RB5, por lo que su rendimiento no sorprende tanto. Por parte de Sauber, la primera impresión era que rodaban descargados y a marcar tiempos para conseguir patrocinadores, pero esos buenos cronos se han ido repitiendo, tanto por De La Rosa como por Kobayashi. Quizás no opten a victorias, pero si que pueden heredar las posiciones que ocupaban los BMW.
La otra nota positiva es el regreso a las pistas de Lotus. Por ahora no ruedan en los tiempos de cabeza, pero si que superan al otro equipo que partía de cero, Virgin GP. Esta escudería que apostó fuerte en el desarrollo del coche, parece que está pagando un alto precio por el atrevimiento. Esperemos que puedan solucionar los problemas y puedan competir y terminar carreras.
Fuera de las pistas también hay muchos movimientos. El esperado equipo español está pasando verdaderos apuros para tirar adelante, de hecho Adrián Campos ha abandonado la nave y aún no está claro ni el nombre que tendrá. Otros que tampoco pueden asegurar su participación son USF1, al parecer uno de sus sponsors se ha retirado y no podrán seguir desarrollando el coche. Ese mismo patrocinador podría ser el que salvará la situación de la escudería que se llamaba Campos-Meta.




