Tras más de 480.000 kilómetros de pruebas desde el círculo polar ártico hasta el sur de Epsaña, Saab ha decidido dar por concluido el testeo del coche encargado de salvar a la compañía, el Saab 9-5.
En total han sido 15 las unidades que han tenido que soportar las condiciones más extremas de frío y calor, y lo que entre ellas hay, con tal de testar el coche de forma real, para poder analizar el comportamiento con distintos climas, pues Saab quiere un super-éxito, y para eso tienen que asegurarse bien de que el coche resista los dos extremos.
El piloto de pruebas principal de Saab, Peter Johansson, dijo que el testo fue de vital importancia para detectar la necesidad de mejoras en dos modelos diferentes de suspensión, transmisión delantera y total así como dos sistemas de dirección y el nuevo sistema adaptativo de chasis DriveSense.
Además de eso el coche se probó en circuitos como el de Nardo (Italia) y Nurburgring (Alemania), que seguramente fue la prueba que más les gusto a los conductores de turno de las 15 unidades del 9-5.
Vía: Autocar



