
Parece que la reestructuración en “tó lo que se menea” de Land Rover que ha hecho Tata desde su adquisición está dando sus frutos. El pasado mes de marzo las ventas de la firma aumentaron en un 67% con respecto al mismo periodo del ejercicio pasado, llegando a vender 11.300 vehículos a lo largo y ancho del globo, lo que supone en el mejor resultado de ventas en 62 años.
Debido al fuerte aumento de la demanda los 5000 empleados de la factoría de Solijull son pocos y 275 más se unirán a esos 5000 para poder abastecer el mercado.
En la planta que recibirá los 275 empleados son fabricados los Defender, Discovery 4, Range Rover y Range Rover Sport cuyas ventas han aumentado en un 58, 36 y 70 por ciento, respectivamente, comparado con marzo de 2009.
Vía: Autocar


