
Valga la redundancia. No es ninguna novedad que hay gente muy excéntrica con los gustos de los coches (y no sólo los árabes) y que le dan a todo, Rolls Royce para ir de safari, Ferraris familiares y berlinas, coches con cromados bañados en oro, limusinas de todos los tamaños, marcas, modelos y precios. Cuanto más llamativo sea, mejor.
Hoy os traigo unas fotos de un Mini limusina que encontré en la galería Flickr de Rootes Arrow, que no es ni el primero ni el último que veremos, pero siempre resulta curioso. Se trata, más concretamente, de un Austin Mini del año 1986 que ha sido modificado por su dueño en una limusina con muy poco gusto. Bueno, realmente esos datos se corresponden con el vehículo registrado con la matrícula que lleva, ahora bien, no se si es la parte de delante o la de atrás, pues resulta obvio que han sido empleadas dos unidades del popular británico, una para la cabina y otra para el resto.
Vía: Flickr Rootes arrow







