
Es sabido que por la crisis financiera que sigue causando estragos a los bolsillos de la mayoría de los consumidores, se reducen considerablemente los gastos y las finanzas se deben equilibrar suprimiendo ciertos gustos que nos podemos dar, y que no son esenciales para nuestra vida cotidiana.
Pues bien, temiendo esto, las empresas de alquiler de coches (que operan en zonas costeras y de Baleares) prevén un descenso considerable de ingresos para el último trimestre del año, pese a que durante el verano mantuvieron el mismo nivel de transacciones que en el año anterior.
A esto se le suma el incremento de dos puntos en el precio del IVA, que comenzó a regir desde el 1º de Julio, y que ha obligado a las compañías a no modificar considerablemente los precios, debido a que de lo contrario generarían un retroceso aún más grande en cuanto a alquileres.


