Hace poco hablamos del robo armado -o más bien del intento- que sufrió Jenson Button en Brasil y que acabó en escapada por la ciudad a toda pastilla en el coche blindado, y ahora nos toca hablar desgraciadamente de otro episodio similar.
Algunos ingenieros de Sauber fueron asaltados en un semáforo por un grupo de atacantes armados que se llevaron dos cajas -una de ellas vacía, como su cerebro- con objetos de pequeño valor, por lo que al menos los daños personales no existieron y los materiales son mínimos.
Lo que no puede ser es que haya dos robos de esta índole en un GP. Malísima imagen para Brasil, sin duda.
Fuente | @rachad6



