Volvo tendrá que revisar 6.011 unidades de los modelos S60, S80, XC60 y XC70 por posibles defectos en la electrónica de control del motor. Al parecer, algunos parámetros son demasiado sensibles y el motor podría detenerse sin que su conductor se lo solicite. Esto puede causar situaciones de riesgo e incluso accidentes por lo que Volvo revisará todas las unidades susceptibles de sufrir ese error.
De momento el fallo solo afecta a las unidades vendidas en EEUU, y según la NHTSA la marca sueca comenzará como muy tarde el 10 de Diciembre a revisar todas las unidades.
Recordemos que Volvo no es la primera vez que tiene problemas con el sistema de combustible. Hace dos años (2008) los modelos S40 y V50 también sufrieron problemas de alimentación.
Ninguna marca está exenta de tener que llamar a revisión sus coches, pero por lo menos en el precio de un Volvo viene incluido un mail donde pedir información respecto a estos problemas (customercare@volvoforlife.com) o un teléfono donde asesorase (1.800.458.1552). Muchas marcas ni siquiera mencionan en su web las llamadas a revisión, y mucho menos ponen un teléfono de atención.
Vía: Autoblog



