Se acabó el Dakar y la verdad es que no se puede decir que haya sido una mala edición con los coches, si bien la regularidad de los grandes pilotos ha impedido que hayamos visto la emoción de otras ediciones.
Nasser Al-Attiyah ha sido el vencedor con su Volkswagen Race Touareg después de mantener una preciosa lucha con un Carlos Sainz que, compartiendo coche con el piloto qatarí, tuvo la mala suerte habitual en él y no pudo revalidar título.
Por su parte Nasser se lleva una victoria muy merecida y que recompensa su tenacidad en los últimos tiempos. Felicidades para él.




