Digamos que tienes un bolsillo grande, suficiente como para querer un coche de renombre para moverte por la ciudad pero quieres algo realmente pequeño y cómodo para dos personas, lo que viene siendo un coche como el Toyota iQ.
Pues lo que tenéis encabezando esta entrada es un Toyota iQ disfrazado de Aston Martin por la propia casa británica, y es que no te creas que han hecho esfuerzos en mejorar el motor: viene con el mismo 68 CV de origen Toyota.
Eso sí, por fuera recibe muchos cambios que lo vuelven un Aston Martin y lo convierten en un pequeño coche de 40.000 euros, el mismo precio que cuesta por ejemplo un Honda S2000.



