Uno de los coches más famosos (y no precisamente por sus prestaciones o estética rompedora) de la televisión era el Peugeot 403 que conducía el Detective Colombo (interpretado por Peter Falk) en la famosa serie de televisión que comenzó a emitirse a finales de los años 60.
El Peugeot 403 es un automóvil producido por la casa francesa Peugeot entre 1955 y 1966 en las versiones sedan, familiar de cinco puertas, pick up comercial y convertible, siendo este último el que aparece en la serie televisiva.
Este coche de tracción trasera fue dotado de un motor 4 cilindros de gasolina de 1.468 cm3 que desarrollaba 58 CV; nada mal para un coche segmento D de la época, aunque las características que hicieron famoso a este coche en el transcurso de la serie eran su lamentable estado de conservación y pobre funcionamiento.
El objeto de incorporar un coche europeo de baja cilindrada en la serie era, en cierto modo, añadir un factor que ridiculizaba al protagonista y le daba cierto carácter tonto frente a los gigantescos All-American Ford, Chevrolet y Chrysler que llevaban los chicos malos.
El estado de este coche fue un chiste recurrente dentro de los guiones de la serie, a lo que el despistado oficial de la policía contestaba: “ya no los fabrican así”. Lo cierto es que bueno debió haber sido este coche para poder transportar a Colombo (y con un mantenimiento casi nulo) desde el inicio de la serie en 1968 hasta el último episodio producido en 2003.





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