Se que esto suena un poco ventajista, pero tengo la impresión de que muchos futbolistas tienen verdaderos problemas para controlar las bestias que conducen, y es que este episodio no es precisamente el primero en lo que se refiere a accidentes de un futbolista famoso con coches potentes.
En esta ocasión le ha tocado a Cesc con un Mercedes SL55 AMG V8 Kompressor, una auténtica bestia que se que ha quedado en chatarra tras el fuerte golpe sufrido por el jugador del Arsenal.
Eso sí, poco le debe preocupar con el pastón que gana…
Fuente | The Sun



