Al principio todo eran buenas intenciones, grandes nombres como Joan Villadelprat y mucho dinero de los organismos públicos, pero en cuanto las cosas se torcieron -no pudieron participar en la F1- la cosa cambió.
El gobierno del País Vasco se niega a poner más billetes sobre la mesa a un pozo sin fondo como es Epsilon Euskadi, y ahora ha saltado la noticia de que posiblemente la escudería cambie su nombre a Epic Racing, dejando Euskadi de lado en vista de la pérdida del apoyo.
No tengo claro a donde pretenden llegar o que quieren hacer, pero de momento las cosas no están saliendo como se esperaba, eso está claro.



