Fiat está intentando sacar el máximo de la compra de Chrysler y eso significa que pretenden hacer más de una versión de los coches americanos, siendo esta la primera de todas ellas.
El Freemont no es otra cosa que un Dodge Journey con ligeros cambios para hacerlo lo más europeo posible y una habitabilidad de siete plazas, por lo que entra de lleno en el juego de coches como el Nissan Qashqai+2.
De momento sale con una oferta muy limitada de motores, pero afirman que a finales de año veremos incluso un 3.6 V6 gasolina que rinde 276 CV, el cual si no lo ponen demasiado caro puede ser interesante.
Fuente | Autoblog





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