En una época en la que los pequeños utilitarios triunfaban -Opel Corsa, Peugeot 205, VW Polo…- estaba claro que Fiat necesitaba lanzar el suyo, y ese coche es el Uno.
Un coche fantástico
El Uno fue diseñado por Giugiaro con una premisa clara: tenía que ser espacioso por dentro. Eso provocó que la altura del coche fuera notoria y superior a la de sus competidores, algo que le daba una gran sensación de amplitud a la gente cuando se montaba en el pequeño Fiat.
En cuanto a las motorizaciones hay que decir que se lanzó con tres versiones de gasolina entre 0.9 y 1.3 litros y un diésel de esta última cilindrada, mientras que un poco más adelante se lanza uno de los grandes: el Uno Turbo con un 1.3 T y 105 CV.
Mejorando lo existente
En 1990 el Uno recibió una remodelación pequeña que le redujo el CX aerodinámico a 0,30 y se cambiaron los motores por otros más potentes y de mayor cilindrada para adaptarse al mercado.
La versión Turbo también se renovó al lanzar el Turbo i.e. con un turbo Garret T2, coche que lograba una potencia cercana a los 120 CV y que era una maravilla para ratonear.
Actualidad
En estos tiempos el Uno sigue presente, pero únicamente se vende en paises sudamericanos en busca del mercado de bajo coste.



