Desde Chrysler llegan noticias sobre las elevadas deudas que tienen que honrar en un plazo muy breve a múltiples acreedores. Ante esto, y una posible ampliación de capital, Fiat se frota las manos y ve más fácil el camino para hacerse con la mayoría de las acciones de la empresa y, en un futuro no muy lejano, convertir al grande de Detroit en una subsidiaria de la fábrica italiana.
Como parte de su esfuerzo por capturar el nuevo mercado (nuevo para los americanos; más que conocido para Europa), se está moviendo la idea de lanzar el compacto Lancia Ypsilon en el año 2012. Si bien Chrysler no puede competir en su propio país en un mercado dominado por coches compactos asiáticos o americanos diseñados en Europa y Asia (Chevy Aveo/Cruze, Ford fiesta), con seguridad puede servir para distribuir este modelo en su mercado de influencia (Latinoamérica y el Caribe) hasta que Fiat retome notoriedad en EE. UU. y entonces lanzarlo en el mercado doméstico bajo el “rebadging” de Fiat.
Una vez que se lance el Ypsilon en América puede pasar 2 cosas:
1.- Se redefiniría totalmente la percepción de los vehículos compacto y finalmente se le daría el respeto que merece su practicidad. Los compactos y hatchbacks dejarían de ser solo coches para que los chicos de 16 años tengan sus primeras experiencias al volante.
2.- En comprador americano no termina de entender que el concepto de confort, buen gusto y buenas calidades no está reñido con el tamaño del coche, y la introducción de este coche en EE. UU. termina siendo un fracaso que devuelve a Chrysler al borde de la desaparición.
¿Qué cree Ud. Que pasará?




