Caterham Cars ha sido vendido a Team Lotus Enterprise, la sociedad para el equipo Lotus de Fórmula Uno. Pero eso no significa ni de cerca que Caterham y Lotus Cars sean lo mismo.
Lotus Cars y el equipo de F1 Lotus no son lo mismo. El equipo de F1 con sede en Reino Unido es propiedad de los empresarios de Malasia, Tony Fernandes (dueño de AirAsia), Meranun Kamarudin y SM Nasarudin. El Grupo Lotus, los fabricantes de automóviles deportivos Lotus dirigido por Dany Bahar, no tienen nada que ver con el equipo de F1 Lotus, de hecho son patrocinadores de otro equipo de F1: Lotus Renault GP. Esto ha generado muchos problemas legales y va a generar aun muchos más cuando se materialicen los planes comerciales de Fernandes y compañía.
El problema viene desde 1973 cuando Lotus vendió los derechos de construcción de su clásico Lotus Seven a Caterham, quien lo comenzó a construir bajo el nombre de Caterham Seven. Hasta ahí todo muy bien. Lo turbio está en que Lotus Racing, al ser el nuevo dueño de Caterham, podrá (y de hecho ya ha confirmado su intención) lanzar ediciones del Seven con emblemas y referencia a Lotus, pero no a la marca de coches de calle sino al equipo de Fórmula 1.
Esto no ha hecho ninguna gracia a Lotus Cars, quienes saben que la Escudería de Fórmula 1 va a hacer un gran negocio entre los nostálgicos del Lotus Seven de hace unas cuantas décadas quienes tendrán la oportunidad de adquirir una vez más este coche bajo el nombre de Lotus, aunque no sea el mismo Lotus que lo fabricó por allá en los 70’s.
Seguramente Ud., amigo lector, está bastante confundido. Si es así, entonces la estrategia de los inversionistas Malayos liderados por Fernandes está funcionando y la venta de este coche será todo un éxito.





