El tuning alemán se ha distinguido a lo largo de los años por ser posiblemente uno de los más finos del mundo -de los pocos que no me desagradan-, pero creo que en esta ocasión lo que han hecho con el Ferrari 458 Italia no es muy acertado realmente.
Han cogido como base el fantástico modelo de Ferrari y le han plantado unas llantas dignas de ser diseñadas hace unos cuantos siglos, aunque no todo podía ser malo: el motor también ha sido mejorado para alcanzar los 600 CV.
En cuanto al interior, es totalmente personalizable según los gustos del consumidor final, que esperemos que sean mejores que los que diseñaron las llantas.
Fuente | GTSpirit



