La noticia ha llegado provocando dispares puntos de vista, dependiendo de, claro está, el color del cristal con en el que se mira, o sea, la situación en el mundial. La cosa está como sigue, los difusores soplados no son más que un sistema de aprovechamiento en la salida de los gases en pos de una mejor aerodinámica. Fueron desarrollados por Red Bull e implantándose en sus monoplazas primero para, posteriormente, extender su uso en todos los vehículos de la parrilla.
Estos difusores, como decimos, a pesar de haberse implantado en todos los monoplazas que actualmente disputan el mundial de F1, no han conseguido exprimir al máximo la velocidad en todos por igual, siendo los Red Bull los más beneficiados por su uso.
Las quejas y protestas, unas veces en voz alta, otras en “petit comité”, han ocasionado que la FIA se pronuncie prohibiendo su uso. Por ello, Charlie Whiting, el Delegado Técnico de dicha organización ya lo comunicó oficialmente a todos los equipos. ¿Cuándo se hará efectiva la medida?, a partir de la disputa del próximo G.P. de Silverstone, a pesar de que la decisión ya fue tomada para ser puesta en marcha desde el pasado Gran Premio de España, en Cataluña, pero tuvo que sufrir un ligero retraso dado que no todos los equipos llegaban a tiempo con sus vehículos modificados.
Queda comprobar si a partir de Silverstone los tiempos se igualan y si Red Bull seguirá mandando de manera insultante en el mundial de 2011. La escudería de Vettel ha mostrado su disconformidad, mientras, en el lado opuesto se sitúa Ferrari, que ahora mantiene la esperanza de mejorar resultados.



