
Una de las cosas que más varían su precio según el país donde se vendan son los coches, y si bien en un compacto puede no notarse mucho, cuando las cifras ya rondan los seis ceros las diferencias se hacen muy notables en función del país donde compremos el coche.
Pero si hay un país donde los coches son extremadamente caros ese es Australia, donde un Lamborghini Aventador cuesta más del doble de lo que vale comprarlo en Estados Unidos, siendo el incremento del precio de un 51% si lo calculamos de forma exacta. Una auténtica barbaridad, nos sobre el dinero o no.
No todas las marcas tienen ese sobreprecio tan brutal en Australia, pero como se puede ver en el cuadro, un Porsche cuesta un 21.4% más y un Ferrari un 48% más.
Fuente | GTSpirit


