
BMW sigue en su búsqueda personal de la berlina deportiva perfecta, algo a lo que se acerca mucho el M3 normal. En esta ocasión han intentado mejorarlo aún más, y lo han logrado.
Un lobo con piel de cordero
Vale, el título puede llevarnos a engaños; es cierto que el BMW de la foto no parece que tenga 100 o 150 CV, pero sinceramente tampoco parece que tenga los brutales 450 CV que desarrolla, los cuales le permiten ir de 0 a 100 Km/h en menos de 4.5 segundos, así que juega en una liga donde están los mejores.
Pero ahora hablemos de las siglas CRT, el gran cambio con respecto a los demás M3. CRT significa Carbon Racing Technologies, por lo que ya habrás deducido que este M3 está repleto de fibra de carbono, lo que le da la ligereza necesaria para destrozar a sus rivales y antecesores… pero que a su vez le permite ir hasta arriba de extras sin penalizar demasiado en su rendimiento.


