
Cuando oímos la palabra Volvo lo primero que nos viene a la mente es la palabra seguridad (después de eso me viene amarillo natillas) porque es algo que la marca se ha ganado a pulso, innovando y siendo de las primeras marcas en implementar sistemas tan habituales hoy día como el cinturón de tres puntos o la barras de protección en las puertas.
La firma sueca no lleva mucho tiempo en el mercado chino, pero tiene unos ambiciosos planes de expansión con los que pretende incrementar sus ventas en un 60% hasta llegar a las 50.000 unidades con la esperanza de llegar a las 200.000 en el año 2015.
Van a tener que apostar muy fuerte, pero desde la compañía han dejado claro que no harán tanto hincapié en la seguridad como hasta ahora porque reconocen que sus rivales están muy cerca de ellos. Quieren llegar a niveles superiores a los que actualmente disfrutan marcas como Audi, BMW o Mercedes y ahora harán más hincapié en el tema del lujo y el confort, sin olvidar la seguridad, claro está.
Van a poner sus esperanzas en una de las armas más poderosas del mundo, el márketing y se van a centrar primero en marcas menos populares 8pero no por ello peores) como Lexus e Infiniti
Desde luego Volvo es una marca totalmente capaz de competir con la demás, pero ha estado algún tiempo a la sombra, lo que le ha pasado factura con respecto a sus competidores. Tal vez la marca necesitase nuevos productos como un sustituto de los veteranos S40/V50 y una berlina de representación digna de competir con los Mercedes Clase S, BMW Serie 7 o Audi A8. Si siguen la línea del S60 con el resto de la gama, habrán recorrido buena parte del camino. La verdad es que son un poco contradictorios, hace poco dijeron que no querían ser una marca premium y ahora más que nunca están luchando contra ellas, veremos como acaba la cosa.
Fuente: Carscoop


