
Pongámonos en situación: salimos a comer fuera y solo podemos dejar el coche al sol, por lo que sabemos que cuando volvamos el volante se va a fusionar en un único objeto con nuestras manos y el sudor va a brotar cual sauna finlandesa cuando entrenos… excepto si atendemos a los consejos de este aplicado chino.
El truco lo ha visto Javier Costas en Motorpasión y me ha parecido muy curioso: consiste en abrir la ventanilla del lado derecho a tope y en usar la puerta más cercana a nosotros -izquierda- a modo de abanico para desalojar el aire caliente… y lo mejor de todo es que parece ser realmente eficiente.
Iba a decir que lo probaba un día de estos, pero me vais a perdonar por una vez… yo es que soy más de ir sin techo. Pero si tengo la oportunidad de probarlo en el coche de un familiar o amigo ya os contaré, y sino contadme vosotros en los comentarios.
Y que vivan los chinos.


