El Honda Element EX puede tener un aspecto muy cuadrado en un mundo que sigue prestando especial a las curvas, pero su propia “rareza” hace que tenga un buen séquito entre quienes buscan identidad y practicidad en un medio de transporte.
Uno de los mayores logros de este coche utilitario ha sido que, a pesar de estar construido con muchos elementos en materiales ligeros como fibra de vidrio, caucho y plástico, el conductor no siente que esta al volante de una baratija sino mas bien en un coche hecho de materiales muy bien utilizados sin reparar en la naturaleza de cada uno. En pocas palabras, el Element EX se siente práctico, no barato.
El Element EX es mucho más grande dentro de lo que uno podría sospechar. Además las puertas de bisagras invertidas dan además de un fácil acceso, una sensación de amplitud infinita. Punto bien jugado por parte de los japoneses.
Tal es el espacio entre los asientos delanteros y los asientos traseros que un niño de 6 años en su “booster seat” no alcanza a tocar (léase dar patadas o tirar del reposacabezas) en el asiento delantero, aportando seguridad, confort y un viaje mas relajado cuando llevamos críos.
Si bien la visibilidad en los asientos frontales es magnífica gracias a un parabrisas bastante generoso, la visibilidad desde la fila de asientos posterior es pobre, debido en parte a la larga distancia que existe entre ellas y el frontal del coche. Ahora, si la visibilidad desde atrás no es un problema, entonces lo problemático que pudo ser el espacio se convierte en nada mas que confort y un espacio para las piernas poco visto en esta categoría, que por cierto… ¿a cuál crees que pueda pertenecer? ¿Monovolúmenes, SUV o Compacto?
Lo mas curioso de todo esto es que a pesar de todas sus ventajas y de haber salido medianamente limpio de los escandalos de llamadas a revisión de Honda, el Element será comercializado en paises de América latina y mercados emergentes de África por haber resultado un fracaso comercial en occidente. Es una pena que lo que para muchos es un tesoro otros lo consideran inútil. Puede que este coche resulte uno de esos mitos de producción casi infinita como lo fue el escarabajo en México y el Toyota serie BJ en Brasil, construidos ambos hasta la década pasada.




