Irlanda es uno de los países donde más se bebe, y no solo siendo peatón, también al volante. Esta afirmación no es el tópico del irlandés borracho, sino que tiene sus estadísticas detrás (aunque ahora no recuerdo donde lo leí y no puedo citar la fuente).
El gobierno de Irlanda del norte está alarmado por las preocupantes cifras de siniestralidad y alcoholemia al volante, por eso está preparando un paquete de medidas para atajar a los conductores ebrios.
La nueva norma quiere incluir:
- Reducir la tasa de alcoholemia a 0,5 mg/l para conductores normales y 0,2 mg/l para profesionales y noveles. Actualemente la tasa permitida es de 0,8 mg/l (como es España hace varias décadas).
- Endurecer las multas para las primeras veces con bajos niveles de alcoholemia y sobre todo perseguir los altos niveles o los reincidentes.
- Facilitar a los agentes realizar controles de alcoholemia aleatorios, sin necesidad de justificaciones.
- Introducir un sistema de rehabilitación de conductores ebrios.
- Eliminar el derecho (en determinadas circunstancias) de que el conductor pueda apelar a analisis de sangre y orina para contradecir un test positivo en aire expirado.
Estas medidas podrían estar a la marcha en marzo del 2012, con la intención de seguir un plan de concienciación social y bogar hacia la “tolerancia cero” con el acohol, esa supuesta utopía que también alcancermos en España algún día…




