
KIA hace unos años tenía una imagen bastante pobre en España y en Europa en general por los modelos de cuestionable calidad que ofrecía y la poca confianza que daba la palabra ‘coreano’, pero eso ha cambiado radicalmente en los últimos años.
Ahora la marca asiática está cuesta arriba de una forma increíble y va a tener que crear un nuevo turno en sus fábricas de EEUU y Eslovaquia para poder mantener el stock y satisfacer las ventas, y es que KIA ha crecido en los tres principales continentes de forma espectacular con sus ventas.
El futuro de la marca parece asegurado a corto-medio plazo y yo diría que crecerán al menos 2-3 años más a este ritmo, algo siempre positivo por los arriesgados intentos que han tenido con algunos de sus coches.


