
Chile y Brasil están sufriendo en los últimos años un crecimiento espectacular en el apartado de la economía, aunque siguen pasando por alto situaciones bastante poco agradables para muchos de sus ciudadanos.
Prueba de este crecimiento es que Rolls Royce entra en el mercado brasileño ofreciendo el Ghost por un precio de algo más de 400.000 euros, así que lógicamente se queda para los más pudientes de la tierra de la samba. Para Chile no tenemos precio aún.
¿Por qué ese elevado precio? Pues bien, el gobierno de Brasil impone un fuerte 55% de impuestos al coche, algo que repercute en un precio final altísimo. Nada que ver por ejemplo con las ayudas de hasta el 50% que se daban en cierto país árabe.
Fuente | E&S


