
El Camaro suele ser sinónimo de potencia brutal, diseño agresivo y un chasis bastante discretito, pero en esta última versión van a ir más allá con lo de la potencia y creo que esto empieza a ser excesivo.
Por unos 40.000 Euros (en EEUU) se podrá comprar un nuevo y flamante Camaro en 2012 con 580 CV bajo el capó. Quinientos ochenta señores caballos de vapor, una auténtica salvajada que nace de un motor V8 de 6.2 litros que debe tragar gasolina como si no hubiera un mañana.
Yo creo que esto es excesivo, pero hay mercados para todo y en EEUU lo que gusta es grandes cilindradas y potencias bestiales, que para eso tienen rectas interminables. Yo lo siento, pero me quedo con las curvas.
Fuente | Autoblog


