Llega el invierno, y con él las típicas escenas de conductores rascando el parabrisas de su coche por la mañana. Mucho cuidado, porque esta pequeña capa de hielo puede salirnos muy cara.
Por ejemplo, si dejas el coche en marcha para quitar el hielo del cristal y alguien te lo roba en ese instante, puedes tener problemas con el seguro al considerarse como una “temeridad” el abandonar el puesto del conductor con el motor en marcha. Por ejemplo en Inglaterra se estima que al año se roban unos 2.000 coches mientras su conductor está eliminando el hielo. Salen a unos cuantos coches al día…
Igualmente, abandonar el vehículo con el motor en marcha (aunque no te lo roben) te puede costar una multa, ya que el conductor debe “velar por el control de su vehículo”.
Además has de saber que en caso de accidente, si llevas el parabrisas completamente helado te puedes buscar un problema con la justicia, al interpretarse que no tenías suficente visibilidad y aún así has decidido conducir. No vale con justificarse diciendo que el ventilador está averiado o algo así.
Por cierto, también te puede caer una multa por conducir mirando por un “huequillo” entre el hielo, así que en caso de helada ya sabes: rascador, anticongelante en el limpiaparabrisas o el típico cartón en el cristal, pero nunca conducir con hielo en el cristal.
Ford comercializa un interesante sistema llamado Quickclear que descongela el parabrisas en un minuto. Es básicamente unas resistencias que se calientan (como las del cristal posterior, pero invisibles)



