El panorama económico para la industria automotriz europea para el próximo 2012 está muy lejos de ser algo alentador, según menciona Carlos Ghosn, Director de Renault-Nissan, Ghosn predice un duro 2012 para Europa, lo que ha llevado a muchos responsables de marcas del mundo del motor a tomar medidas para proteger sus intereses y garantizar la supervivencia de las compañías.
Ghosn comenta que se encuentra sobre la mesa una drástica disminución de la producción para todas las empresas del grupo Renault-Nissan por la convicción de que el mercado va a estar disminuyendo el próximo año en Europa, aunque con la única incertidumbre de no saber como de grande será esta decadencia. “Ante la incertidumbre, prudencia en la producción”, comentó el ejecutivo.
Cuando se le preguntó a Ghosn en una reciente rueda de prensa si el ser más prudente supone el retrasar las inversiones de capital, éste contestó que no descartan restricciones de capital, así como supresión de empleos, disminución de salarios y todo lo necesario por mantener a la compañía a flote.
A pesar de la gravedad de la crisis de la deuda soberana de Europa y en un contexto de volatilidad del mercado financiero, Ghosn sigue creyendo que la solución se hallará en algún momento, pero es inevitable tomar medidas que muchos consideran polémicas.
Lo que pudo adelantar el ejecutivo es que Renault no va a lanzar sus modelos en Estados Unidos bajo la marca Nissan ya que lo consideran una medida arriesgada (justo lo que está haciendo Fiat con su “filial” americana Chrysler), y aplicar ese proyecto desviaría recursos, tiempo y estrategia al desarrollo de la marca en China.



